
Lygia Bojunga Nunez, es una escritora brasileña nacida en Pelotas en 1932 y que vivió su infancia en Río de Janeiro. Obtuvo el premio Andersen en 1982 y es por suerte muy prolífica.
Sus obras generalmente tocan temas que no suelen tratarse en la literatura infantil: abandono, pobreza, suicidio. Lo interesante es que lo hace de un modo natural y con una riqueza literaria excelente.
Este libro lo disfruté mucho. Me lo prestó alguien que sabe mucho de literatura y me lo recomendó especialmente.
Son cuatro relatos: Chao, El bistec y las palomitas de maíz, El tueque y la tarea y Allá en el mar.
Cada uno toca un tema diferente y está escrito con un tono y una estructura especial cada uno. Y seguramente es así porque la escritora busca que la forma tenga que ver con el contenido.
Chao, es la historia de una niña cuya madre se enamora de alguien que no es su padre y se va. Hay diálogos, cartas, pero la voz de la niña no se manifiesta aunque se oye. Sentimos su dolor, el de Rebecca desde su gestualidad. Cuando algo no lo entendemos y duele mucho, las palabras nos son esquivas. Pero la palabra surge, al final, en una nota que la niña deja a su padre.
En El bistec y las palomitas de maíz, hay más de una carta. Las que escribe Rodrigo a su amigo que se mudó al sur. En esas cartas cuenta su vida en la escuela y cómo conoce a Tuca. Este, un niño que ha sido becado en el colegio, un niño pobre, de otro mundo, el mundo del morro. Tuca tiene dificultades en la escuela, ha sido becado por su eficiencia en la escuela pública, pero en ese colegio de gente que no tiene hambre, que tiene una casa terminada....es una realidad muy distinta. Así nos vamos enterando de las diferencias, unas diferencias injustas y poco entendibles para un niño. Un niño que no hizo nada más que nacer en un lugar que no eligió. Este relato fue el que más me gustó, es clara y precisa la forma que elige Bojunga para ingresarnos en esos universos. Sin adjetivos inútiles pero con las palabras justas. Es posible la amistad? Es posible entenderse cuando el mundo es tan distinto? La infancia, es el lugar de lo posible.
El trueque y la tarea, es un texto simbólico, narrado por una niña que siente Celos, de su hermana a quienes todos elogian y que no alcanza a igualar por más esfuerzo que ponga. Me resulta muy interesante que la solución para mitigar su dolor sea escribir. Escribiendo, supera sus celos. La palabra escrita le permite seguir viviendo. Hasta cierto punto, porque...bueno en fin, es la historia de una depresión y no voy a contar el final.
El último relato: Allá en el mar, es el más poético de los relatos, es un niño que se encuentra con un bote y lo desea tanto que consigue llevarlo a su lugar en el mundo. Un niño que vive sus fantasías a bordo de un bote en el que no quiere navegar como todos, quiere ir más lejos, con un bote viejo con el que comparte su deseo de ser feliz.