Buscar este blog

martes, 16 de junio de 2020

El espejo africano / Liliana Bodoc

Bodoc, Liliana - El Espejo Africano

Seguimos con Bodoc. Sí porque es una cosa de absoluto disfrute. Porque siempre es algo nuevo, conmovedor y hasta diría liberador.
    Atima e Imaoma viven en África, en una aldea donde saben la diferencia entre un fuego sagrado y un fuego familiar donde asar alimentos.
     Imaoma es cazador, lo consideran un elegido de los antepasados. Atima conoce el arte de teñir plumas y coser pieles.
Imaoma y Atima se van a casar. Pero  la suerte no corrió para ellos. Atima fue cazada. Con una red, para ser vendida en América. Su madre no pudo salvarla, apenas logró entregarle un espejo con marco de ébano.
Ese espejo será el único tesoro de Atima y el que le permitirá recuperar su nombre y sus lazos con su tierra natal.
En América son tiempos de guerras de independencia. San Martín recibirá el espejo.
El espejo, como objeto mágico, como transmisor de imagen y reflejo de una sociedad brutal e injusta, llegará a Españañ y volverá a América.
      Igual que sus dueños, el pequeño espejo enmarcado en ébano avanzaba lentamente hacia la liberrtad. Porque los espejos reflejan la historia de su tiempo. Y a veces, como los cristales curvos, la ensanchan, la adelgazan, la distorcionan.

Si siguen dudando en el gusto por este libro, si piensan que soy una fanática absoluta de Bodoc, tienen razón, pero bueno quizá ella los conquiste como a mi:
Video con Liliana presentando El espejo

Ah, este libro fue premio Barco de vapor de 2008.

Y ya que estoy con espejos, un poema de Mercedes Calvo, publicado en su libro Los espejos de Anaclara:

Espejo, espejito
yo no quiero saber quién es más bella
Sólo dime tres cosas
espejito:
quién soy
quien fui
quien seré
            


sábado, 13 de junio de 2020

Frankestein / Mary Shelley


Cuesta Libros. FRANKENSTEIN ANOTADO

Releer la gran novela de Mary Shelley, es sobretodo placentero.  Tengo una personalidad obsesiva y me he vuelto acumuladora de objetos temáticos. Mary Shelley ha pasado a integrar mis obsesiones. Hace años en el programa de radio de Alejandro Ferreiro, escuché la historia del surgimiento de Frankestein. En ese entonces simplemente lei la novela y me quedó pendiente leer las otras creaciones que se realizaron en esa estancia del año sin verano en Villa Diodati, Suiza. Por un desafío surge este relato de Mary,  la unica mujer en ese encuentro. La propia escritora, dice que engendró el relato en la noche, sin poder conciliar el sueño. Mary por entonces, era pareja de Percy Bysse Shelley, tenía 16 años.  Pensar que la criatura más famosa del terror,  fue creada por una jovencita, es admirable. Pero más admirable es que está escrito con varios estilos que conjugan a la perfección: epistolar, diario, relato. Varias voces: Victor Frankestein, el marino Robert Walton, la propia criatura. 
Es además, de una gran profundidad filosófica, cuestiona la ciencia, la creación, la responsabilidad del científico. Es posible crear vida? Y de hacerlo, qué hacer con ella? 
La soledad del diferente, la violencia hacia lo distinto, hacia lo que se aleja de la norma. Que ven cuando  nos ven? Una criatura repudiada por el científico, que la abandona, condenándola al dolor más profundo. Una criatura que ni nombre tiene. Vive en la más absoluta orfandad. De una inteligencia privilegiada, logra aprender a hablar, a leer, a entender y emocionarse con grandes clásicos de la literatura: Paraíso perdido de Milton, las Vidas Paralelas de Plutarco. Es sensible, solidario. Pero a cambio, recibe desprecio. Eso, lo vuelve vengativo, despiadado. 
Condena la sociedad al diferente y luego lo castiga por sus actos. 
Entiendo que es una obra para leer con los jóvenes, para disfrutar de una buena lectura y para cuestionarnos y que ellos nos y se cuestionen estas preguntas sobre la razón de la vida o...la vida tiene alguna razón. 
Somos en los vínculos, somos con el otro.
Leer literatura nos permite vincularnos.

lunes, 8 de junio de 2020

La niña, el corazón y la casa / María Teresa Andruetto

La niña, el corazón y la casa - Libros y Literatura




     Leer un libro de la Tere, es siempre un placer. Un placer en el sentido que ella misma nos dice en Hacia una literatura sin adjetivos. Una lectura que conmueve sin golpes bajos ni efectos para ir a lo políticamente correcto. Padres separados, hermano con síndrome de Down. Todo lo que la era neoliberal y de los libros sobre tal o cual tema, imponen. Pero este, se impone por su calidad, porque es literatura. 
        Tina vive con su papá y su abuela. Los domingos visitan a su mamá que vive con Pedro. Tina no entiende por qué no pueden estar juntos. Le explican que es difícil, complicado. Ella no se resigna.       
    Nadie debería pasar por esta vida sin leer Andruetto y conocer a Tina, es una cosa maravillosa:

Esta niña que corre hacia su padre se llama Tina.
Algún día crecerá.
Levantará una aguja del suelo y con su ojo más grande que un camello enhebrará los hilos de su vida, la historia de su madre y de su abuela, y acaso también la de la abuela de su madre. Hará con ellas un ovillo que contenga hasta la última mujer que abandonó o abandonaron.
Las que conoce, y las que se han perdido en la noche de los tiempos.

Así termina el libro. Es raro que para entusiasmar y convidar a leer ponga el final, pero bueno es que lo importante es degustarlo palabra a palabra.