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jueves, 14 de mayo de 2020

Sucedió en colores / Liliana Bodoc


Cuando cae la nieve
la mansa gaviota
no teje tricota de gruesa lana
Ella toma leche, dulce y calentita,
en una tacita de porcelana

Estos versos eran los que recitaba el padre de Liliana, cuando era muy chiquita.
Era un ritual: los viernes a la tarde, luego de recibir el señor que traía queso y dulce, se sentaban los hermanos a merendar y escuchar a su padre recitar versos para descubrir de qué color se trataba.
Un ritual que se repetía tanto como las adivinanzas, pero como todo ritual, se espera, se escucha, se adivina, pero sobretodo es una comunión. Con todo lo importante pero sobretodo mágico que tiene un ritual de familia.
Inspirada en esto, la escritora crea estos cuentos, uno por cada color. En ellos no menciona ni una vez el color al que se alude pero percibimos de cuál se trata.
Muy bien escritos, como nos acostumbra Bodoc. Ingeniosos, con humor, con nostalgia, con emociones. Cuentos para compartir en familia, repitiendo el ritual de los Bodoc.
Mi preferido es Negro, aunque para mi no sea un color, aunque simbolice tantas cosas tristes.
Fragmento:

Ocurrió cuando el diablo abandonó sus fuegos por una vendedora de manzanas.
En ese tiempo, muy lejano de este día, los mercados callejeros eran el corazón del mundo.
Cada ciudad tenía un mercado lleno de colores, olores y ruidos donde la gente se reunía a vender y comprar, a discutir sobre los reyes, los eclipses y las cosechas... Y a enterarse de las últimas noticias.
Pero, entre tantos mercados, hubo uno que se hizo cuento porque allí llegó el diablo enamorado.
Su nombre era Mercado de las Rosas; el más colorido, oloroso y ruidoso de cuantos se conocieron.
El Mercado de las Rosas fue famoso por sus pregones, esas cancioncillas que nos invitan a gastar nuestra última moneda para comprar algo que no necesitamos.
Y los vendedores del Mercado de las Rosas eran realmente buenos para eso.
—Frutillas tengo y más,
tengo frutillas
para pintar la boca, y dulces
tengo frutillas.
—Nunca hemos escuchado pregones más convencedores que estos —decían las buenas personas. Y no se equivocaban.
—¡Hay langostas, langostas!
¡Las de ojos tristes...,
las más sabrosas!
Cuando el color del amanecer separaba la Tierra del cielo, los toscos vendedores se transformaban en poetas....


1 comentario:

  1. Maravilloso "Negro"!!! Un cuento que habla de humanidad y deja un camino a la esperanza!!! No pude hacer otra cosa que grabarlo para mis alumnos!!! Gracias por ésto, Rosita!!!

    https://youtu.be/w7Bk8r5IqA8

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